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¿Qué es la imagen térmica equina? ¿Cómo se hace?

imagen termografica equina

La termografía es una forma no invasiva, segura y asequible de diagnóstico por imágenes lo cual es una herramienta útil en el cuidado de la salud de los caballos.

Al igual que otras tecnologías, actualmente estamos viendo avances significativos en la resolución y facilidad de uso de las cámaras, junto con caídas sustanciales en los costos iniciales de compra y en el tamaño físico.

A medida que la termografía gana popularidad e interés, es crucial que los técnicos veterinarios y los propietarios de caballos conozcan los beneficios que este tipo de imágenes proporciona, así como sus limitaciones.

El primer paso para saber lo que la termografía puede y no puede hacer es aprender la diferencia entre las imágenes fisiológicas y anatómicas.

Las imágenes anatómicas , que incluyen resonancias magnéticas, tomografías computarizadas y radiografías, ilustran un área afectada en particular. Estos métodos nos proporcionan una instantánea, en un momento dado, de una parte del cuerpo y no son sensibles a los cambios metabólicos en la conducción nerviosa o el flujo sanguíneo.

La imagen fisiológica , por otro lado, es sensible y dinámica e incluye tanto la escintigrafía nuclear (escaneo de huesos) como la termografía infrarroja. Las imágenes infrarrojas pueden detectar cambios metabólicos asociados con la circulación sanguínea, la inflamación activa o la conducción nerviosa. Los veterinarios generalmente siguen la termografía con imágenes anatómicas para analizar el proceso de la enfermedad subyacente en un área específica de actividad o preocupación.

¿Cómo funciona la Termografía?

Una cámara termográfica identifica las ondas infrarrojas en la superficie del cuerpo que el ojo humano no puede ver y las transforma en una imagen que podemos ver.

Suponga lo que sucede si se lesiona: Te golpeas la rodilla; el área se pone roja, inflamada y caliente; y a nivel celular como respuesta inmune, el cuerpo libera químicos como la histamina.

Las variaciones en el flujo sanguíneo podrían asociarse directamente con la inflamación. Por lo tanto, en el nivel más básico, donde hay un aumento de la circulación, podría haber inflamación.

Lo contrario también es cierto: con enfermedades crónicas, daño nervioso, cicatrices, atrofia (pérdida de músculo) o desuso, las áreas pueden enfriarse.

La simetría es crítica cuando se interpretan las imágenes. Al comparar los componentes de un caballo de izquierda a derecha, el paciente específico funciona como su propio control.

Además, considere que un caballo con un músculo flexor frontal derecho lesionado, por ejemplo, podría estar eliminando la presión de la pierna dolorosa al miembro opuesto o incluso al extremo posterior.

Con una exploración completa del caballo, los veterinarios pueden encontrar estos problemas compensatorios, iniciar el tratamiento y prevenir más lesiones.

Las condiciones que limitan el rendimiento o que ponen fin a la carrera, como los problemas de tendones y ligamentos, las espinas de beso y el dolor de las sillas de montar mal ajustadas, la artritis, las anormalidades del casco y las lesiones cervicales, hacen que los patrones sean detectables con las cámaras termográficas.

La termografía tiene una amplia gama de aplicaciones, como la evaluación del ajuste de la silla de montar, la evaluación del calzado y el recorte, la localización de cojeras, la evaluación en serie de la curación de los tejidos blandos, la detección de la artritis, el tratamiento/evaluación pre y post quiropráctico o de acupuntura o masaje, la evaluación de tendones/ligamentos, etc.

Los investigadores han demostrado que pueden utilizar la termografía para identificar lesiones de tendones y ligamentos hasta dos semanas antes de que se demuestre la cojera clínica, y la inflamación subclínica del corvejón antes de que se produzcan cambios óseos.

Los científicos utilizan la termografía en los entornos de investigación para evaluar las respuestas fisiológicas a los medicamentos, los equipos como las cintas de correr para caballos y las enfermedades del casco. Es esencial recordar que la cámara lee las temperaturas de la superficie y no penetra; por lo tanto, los veterinarios no pueden evaluar estructuras más profundas.

Los factores ambientales y la preparación y posicionamiento del paciente son esenciales para obtener los máximos resultados.

La exposición al calor radiante, la luz del sol, la humedad y el viento pueden arruinar un escaneo y arruinar la calidad de la imagen y la interpretación.

También considere factores aislantes adicionales, como plumas, mantas, abrigos de pelo largo o botas, al preparar al paciente.

Cuando los veterinarios utilizan una estrategia estandarizada para la preparación y el diagnóstico por imágenes puede ser una herramienta para la atención.